Cuando una persona es contratada por una empresa, comienza un proceso de integración que es fundamental para su éxito y desarrollo en el nuevo puesto. Este proceso, conocido como onboarding, tiene como objetivo principal facilitar la adaptación del nuevo empleado a la organización y a su rol específico. Sin embargo, antes de que el onboarding oficial comience, existe una etapa previa que es igualmente importante: el pre onboarding.
Conexiones
En esta etapa de pre onboarding, se busca establecer conexiones y vínculos con el equipo de trabajo. Es fundamental que el nuevo empleado se sienta bienvenido y parte del equipo desde el primer momento. Para lograr esto, se pueden llevar a cabo diferentes acciones, como organizar reuniones informales con los miembros del equipo, presentar al nuevo empleado a través de un correo electrónico o incluso asignarle un mentor que lo guíe durante sus primeros días en la empresa.
Fomentar vínculos con el equipo de trabajo
El objetivo principal de fomentar vínculos con el equipo de trabajo es crear un ambiente de confianza y colaboración desde el principio. Esto permitirá al nuevo empleado sentirse cómodo y seguro en su nuevo entorno laboral, lo que a su vez facilitará su integración y rendimiento.
Integración en grupos de trabajo
Además de establecer conexiones individuales, es importante que el nuevo empleado se integre en los grupos de trabajo relevantes para su puesto. Esto le permitirá conocer a sus compañeros de equipo, entender cómo se organizan y colaboran entre sí, y comenzar a familiarizarse con las dinámicas de trabajo de la empresa.
Establecer contactos clave
En el pre onboarding, también es importante que el nuevo empleado tenga la oportunidad de establecer contactos con personas clave dentro de la organización. Estas personas pueden ser líderes de equipo, directivos o incluso compañeros de trabajo que desempeñen roles estratégicos. Establecer estas conexiones desde el principio permitirá al nuevo empleado tener acceso a recursos y conocimientos importantes para su desempeño en el puesto.
Participación en actividades sociales
Además de las conexiones laborales, es importante que el nuevo empleado tenga la oportunidad de participar en actividades sociales con sus compañeros de trabajo. Estas actividades pueden incluir almuerzos, cenas o incluso eventos deportivos o culturales. Participar en estas actividades permitirá al nuevo empleado conocer a sus compañeros de trabajo en un ambiente más relajado y fortalecer los lazos entre ellos.
Cultura empresarial
La cultura empresarial es un aspecto fundamental en cualquier organización. Define los valores, principios y comportamientos que guían la forma en que se trabaja y se toman decisiones en la empresa. Por lo tanto, es esencial que los nuevos empleados conozcan y comprendan la cultura de la empresa desde el principio.
Conocer la cultura de la empresa
En el pre onboarding, se debe proporcionar al nuevo empleado información detallada sobre la cultura de la empresa. Esto incluye explicar los valores y principios organizacionales, así como los comportamientos esperados en el entorno laboral. Conocer la cultura de la empresa permitirá al nuevo empleado alinearse con ella y adaptarse más fácilmente a su nuevo entorno.
Valores y principios organizacionales
Es importante que el nuevo empleado comprenda los valores y principios organizacionales de la empresa. Estos valores y principios son la base de la cultura empresarial y guían la forma en que se toman decisiones y se trabaja en la organización. Comprender y alinearse con estos valores y principios permitirá al nuevo empleado integrarse de manera más efectiva en la empresa.
Historia y trayectoria de la empresa
Además de los valores y principios, es importante que el nuevo empleado conozca la historia y trayectoria de la empresa. Esto incluye su fundación, hitos importantes y logros destacados. Conocer la historia y trayectoria de la empresa permitirá al nuevo empleado comprender mejor su contexto y contribuir de manera más significativa a su éxito.
Participación en eventos corporativos
Una forma efectiva de introducir al nuevo empleado en la cultura empresarial es permitirle participar en eventos corporativos. Estos eventos pueden incluir reuniones de equipo, conferencias o incluso celebraciones especiales. Participar en estos eventos permitirá al nuevo empleado conocer a otros miembros de la organización, aprender más sobre la cultura empresarial y sentirse parte de la comunidad.
Claridad
La claridad es fundamental en el proceso de pre onboarding. Es importante que el nuevo empleado tenga una comprensión clara de sus responsabilidades, tareas operativas, objetivos y metas, así como las expectativas de desempeño.
Información detallada sobre responsabilidades
En el pre onboarding, se debe proporcionar al nuevo empleado información detallada sobre sus responsabilidades en el puesto. Esto incluye explicar las tareas y funciones específicas que se espera que realice, así como las expectativas de desempeño asociadas. Proporcionar esta información desde el principio permitirá al nuevo empleado tener una comprensión clara de lo que se espera de él y cómo puede contribuir al éxito de la empresa.
Explicación de tareas operativas
Además de las responsabilidades generales, es importante que el nuevo empleado comprenda las tareas operativas específicas que debe realizar en su puesto. Esto incluye explicar los procesos y procedimientos relevantes, así como proporcionar cualquier capacitación o recursos necesarios para llevar a cabo estas tareas de manera efectiva.
Definición de objetivos y metas
En el pre onboarding, también es importante definir los objetivos y metas que se espera que el nuevo empleado alcance en su puesto. Estos objetivos y metas deben ser claros, medibles y alineados con los objetivos estratégicos de la empresa. Definir estos objetivos desde el principio permitirá al nuevo empleado tener una dirección clara y saber qué se espera de él en términos de resultados.
Expectativas de desempeño
Por último, es fundamental establecer las expectativas de desempeño para el nuevo empleado. Esto incluye explicar los estándares de calidad y productividad que se esperan, así como cualquier métrica o indicador de desempeño que se utilizará para evaluar su rendimiento. Establecer estas expectativas desde el principio permitirá al nuevo empleado tener una comprensión clara de lo que se espera de él y cómo será evaluado en su puesto.