Qué es la técnica del disco rayado en la gestión del conflicto

La técnica del disco rayado es una estrategia utilizada en la gestión del conflicto que consiste en repetir una y otra vez el argumento con un «no» que apoye al punto de vista que se tiene hasta que la otra persona se dé cuenta de que no va a lograr su objetivo. Esta técnica se basa en la idea de que la repetición constante puede llevar a un cambio de perspectiva en el interlocutor y a una resolución del conflicto de manera más efectiva.

Principios de la técnica del disco rayado

Repetición del argumento con un «no»

El primer principio de la técnica del disco rayado es la repetición constante del argumento con un «no» que apoye al punto de vista propio. Esto implica mantenerse firme en la postura y no ceder ante las presiones o intentos de persuasión del interlocutor. La idea es que, al repetir el argumento una y otra vez, la otra persona se dé cuenta de que no va a lograr su objetivo y pueda reconsiderar su posición.

Mantener la calma y dar razones

Es primordial mantener la calma durante el proceso de aplicación de la técnica del disco rayado. Esto implica no dejarse llevar por la frustración o la irritación y responder de manera tranquila y razonada. Además, es importante dar razones que respalden el punto de vista propio en lugar de justificaciones que puedan parecer excusas. De esta manera, se puede construir un argumento sólido y convincente.

Transmitir la negación verbal y no verbal

La técnica del disco rayado se basa en transmitir la negación tanto de forma verbal como no verbal. En cuanto a la comunicación verbal, se debe utilizar un lenguaje claro y directo que exprese la negación de manera contundente. En cuanto a la comunicación no verbal, se pueden utilizar gestos o expresiones faciales que refuercen el mensaje de negación. De esta manera, se puede transmitir de manera efectiva la postura propia y reforzar el argumento.

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Evitar ofender y ser responsable

Es importante tener en cuenta que el objetivo de la técnica del disco rayado no es ofender a la otra persona, sino ser responsable ante una elección tomada como propia. Se debe evitar caer en la provocación o en comentarios hirientes que puedan empeorar la situación. En cambio, se debe mantener el enfoque en el argumento y en la resolución del conflicto de manera constructiva.

Aplicación de la técnica del disco rayado

Escuchar criterios y argumentos del interlocutor

Antes de aplicar la técnica del disco rayado, es importante escuchar los criterios y argumentos del interlocutor. Esto implica darle la oportunidad de expresar su punto de vista y sus razones. Al escuchar activamente, se puede comprender mejor la posición del otro y encontrar puntos en común que puedan facilitar la resolución del conflicto.

Contemplar la posibilidad del fallo propio

En la aplicación de la técnica del disco rayado, es fundamental contemplar la posibilidad de que se esté equivocado o de que la idea inicial pueda ser modificada. Es importante ser flexible y estar dispuesto a considerar otras perspectivas. Esto no implica ceder ante la presión, sino estar abierto a la posibilidad de que haya otras soluciones o enfoques que puedan ser más efectivos.

Aceptar el error y sumarse a la solución

Si, durante el proceso de aplicación de la técnica del disco rayado, se llega a la evidencia de que se está equivocado, solo cabe aceptar el error y sumarse a la solución aportada por el interlocutor. Esto implica ser humilde y reconocer que no siempre se tiene la razón. Al aceptar el error y sumarse a la solución, se puede fortalecer la relación con el interlocutor y encontrar una resolución más satisfactoria para ambas partes.

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